Thelonious Monk

It Don’t Mean a Thing (If It Ain’t Got That Swing)

Duke Ellington y su orquesta.

Seguimos con el repaso por orden alfabético a los 250 temas imprescindibles para una Jam Session. Es el turno de It Don’t Mean a Thing, compuesta por Duke Ellington y letra de Irving Mills.

¿Donde surgió la frase It Don’t Mean a Thing? (se puede traducir por: “No significa nada (si no tiene swing)”). Hay muchas historias sobre el origen del título de la canción. Dependiendo, como siempre suele suceder, de quién la cuente, unos dicen que era la frase favorita de James “Bubber” Miley, quien tocó la trompeta con la banda de Ellington en la década de 1920. Otros cuentan que era de Cootie Williams (el que sustituyó a Miley) quien repetía la frase. Ted Giogia, en el libro que vamos comentando, nos dice: “que David McGee, un crítico que ha investigado la vida de Irving Mills, ha sacado a la luz una anécdota poco conocida acerca de una actuación bastante irregular que ofreció la orquesta de Ellington en Chicago. Hasta entonces la banda había estado tocando en teatros y de repente se las veía y se las deseaba para adaptarse a unas exigencias distintas como las que planteaba el público de los salones de baile. Mills se presentó en los camerinos y le espetó a Ellington: “Duke, si no tiene swing no vale nada. Tenemos que volver al rollo del baile”. Según Mills, el embrión de la canción se compuso allí mismo, en el camerino“.

El término, “swing“, su uso más común entre los músicos de jazz se relaciona con los cambios sutiles en la sincronización de la melodía, que promueven un “sentimiento de swing“, es decir, las notas de la melodía se tocan antes del ritmo, en el ritmo o detrás del ritmo.

Independientemente de la definición, “It Don’t Mean a Thing” de Ellington, es la canción que puso la palabra “swing” en uso general. Además se le atribuye el reconocimiento, de ser la pieza “embrión” de lo que más tarde se conocería como la era de la música swing que tocaban las orquestas big band en la década 30 y 40 en los clubs de baile.

Ellington, realiza la primera grabación de “It Don’t Mean a Thing”, en febrero de 1932, para posteriormente, en su grabación de 1945, dar un giro de ciento ochenta grados y la plantea como una composición hecha a medida para tres vocalistas en contrapunto, recomponiéndola como vehículo de lucimiento para los/las cantantes según le viniera bien.

Comenzamos el repaso de versiones, con la primera grabación de Duke Ellington (con Ivie Anderson), en Nueva York el 2 de febrero de 1932.

Tres años después en Francia, el violinista Stéphane Grappelli junto al guitarrista Django Reinhardt realizaron ésta personal versión que tenía la peculiaridad de prescindir de la batería.

Stan Getz y su quinteto también se aproximó a “It Don’t Mean a Thing” de ésta frenética guisa. (1953)

Thelonious Monk, también nos dejó su peculiar versión, extraída de Monk Plays Ellington. Grabada en julio de 1955.

En el 2000 se editó el CD Ethnomusicology Vol.2, en la que se incluía ésta versión de It Don’t Mean a Thing a cargo del trompetista norteamericano Russell Gunn, una gozada.

Para terminar os dejo con la actuación del trío del pianista Raphael Jost junto al saxo tenor Christoph Grab, interpretando en directo It Don’t Mean A Thing, todo una invitación a bailar.

Anuncios

I Surrender, Dear

“I Surrender Dear” inspiró dos películas con el mismo título: un corto musical de Bing Crosby en 1931 y un largometraje en 1948 protagonizado por la cantante Gloria Jean.

Es el turno de “I Surrender, Dear” dentro del repaso a los temas imprescindibles para una buena Jam que se precie. Compuesta por Harry Berris y letra de Gordon Clifford. La versión que Bing Crosby grabó en 1931, con la orquesta de Gus Arnheim, fue todo un éxito y según relata el mismo Bing “semana tras semana, la gente nos la pedía; no teníamos más remedio que cantarla varias veces por noche”. Gran parte de su éxito quizá fuese debido al estupendo arreglo de Jimmie Greer, que logró con varios cambios de tempo dentro del mismo tema atrapar la atención de oyente. Poco después, sería Louis Armstrong quién la grabara con un estilo diferente a la versión de Crosby, obteniendo también muy buena acogida.

Ya en 1940, Coleman Hawkins junto a los Chocolate Dandies, realizó su versión, donde incluye un excelente solo de trompeta a cargo de Roy Eldridge. Ahora bien, si hay un artista que tuvo especial interés por interpretar “I Surrender, Dear” fue Thelonious Monk y pese a su influjo, no ha sido suficiente para evitar que “I Surrender, Dear” emane una esencia anticuada, transportándonos a una atmósfera de la década de 1920, aunque su composición fuese posterior, y muy posiblemente esa circunstancia quizá reste atractivo a ojos de los intérpretes actuales.

Comenzamos el repaso de las versiones de “I Surrender, Dear” , con la que hiciera Louis Armstrong en 1931.

Ahora Coleman Hawkins and the Chocolate Dandies, con su versión de I Surrender, Dear” en 1940, donde aparece el magnífico solo de trompeta a cargo de Roy Eldridge.

El saxo tenor Paul Gonsalves, incluyó ésta magnífica versión en su disco de 1960: “Gettin Together

Y para terminar el repaso de versiones, os dejo con la que realizara el gran Thelonious Monk en su disco ‘Solo Monk‘.

I Should Care

Tommy Dorsey y su orquesta, junto a la cantante Bonnie Lou Williams y The Sentimentalists,
fue el primero en grabar I Should Care, el 20 de noviembre de 1944.

Seguimos internándonos en los temas imprescindibles para una buena Jam que se precie y es el turno de I Should Care. Preciosa balada compuesta en 1944 por Axel Stordahl, Paul Weston y Sammy Cahn.
Frank Sinatra logró que su grabación de “I Should Care”, en 1945, se colocara entre los diez primeros puestos de las listas, Posteriormente fueron varios los músicos atraídos por el tema, que nos han dejado sus versiones desde Bud Powell o Thelonious Monk, pasando por Johny Hartman, The Modern Jazz Quartet o Bill Evans, entre otros.

He seleccionado unos vídeos para que la podáis escuchar. El primero en presentarnos su versión es Hank Mobley, junto a Winton Kelly (piano), Paul Chambers (bajo) y Philly Joe Jones (batería).

Ahora es “La Voz”, Frank Sinatra con su versión que popularizó en 1945.

Más actual, pero no menos atractiva, fue la versión que realizó en 2012 Amy Winehouse.

Thelonious Monk, también la grabó en varias ocasiones, en ésta ocasión es la incluida en su trabajo “Solo Monk“, Los Ángeles, 1964.

Y para terminar, la versión realizada de I Should Care por el trompetista Nat Adderley.

I Mean You

Thelonious Monk compositor de I Mean You.

Seguimos indagando en el repertorio de los 250 temas imprescindibles para una Jam Session. En esta ocasión escucharemos la canción I Mean You, compuesta por Thelonious Monk, aunque en la primera grabación realizada por Coleman Hawkins, se le incluyera como coautor en los créditos.
El primer registro del tema, como ya he adelantado, sucedió en 1946 a cargo de Coleman Hawkins, que para la ocasión logró juntar a músicos de primera fila del bebo como Fats Navarro (trompeta), J.J. Johnson (trombón), Porter Kilbert (saxo alto), Hank Jones (piano), Curley Russell (bajo) y Max Roach (batería), curiosamente Monk permaneció al margen.

No sería hasta dos años más tarde, que Monk se animara a llevar al estudio “I Mean You”, acompañado por el vibrafonista Milt Jackson. A partir de ahí, lo mantendría dentro de su repertorio durante toda su carrera. Famosas fueron las versiones que realizara tanto con Gerry Mulligan, como con John Coltrane. Posteriormente se han realizado muchas otras versiones de I Mean You, especialmente a partir de mediados de los 70 y ha continuado con gran vigencia hasta nuestros días, gracias a la facilidad de adaptación de la pieza prácticamente hacia cualquier enfoque.

La primera grabación de I Mean You fue la de Coleman Hawkins, en diciembre de 1946.

Posteriormente Monk realizó barias grabaciones, os dejo con la que realizara junto al saxo barítono Gerry Mulligan.

McCoy Tyner también gustaba de hacer versiones de I Mean You, aquí junto a Michael Brecker en abril de 1995.

Y ahora, os propongo que escuchéis tres versiones de I Mean You, con una visión diferente. Comienzo por esta versión lírica realizada por Esbjörn Svensson Trio.

Ray Barretto, consigue visión latina del tema.

Y por último, una versión cantada a cargo de Cyrille Aimée, con la colaboración del magnífico saxo tenor Spike Wilner.