stan getz

Joy Spring

Recuperamos el repaso por orden alfabético a los 250 temas imprescindibles para una Jam Session, con el tema Joy Spring, compuesto por el trompetista Clifford Brown.

Joy Spring, es una canción optimista que Clifford Brown, dedicó a su mujer Larue, a la que denominaba su “Joy Spring“. Hay una anécdota ligada a esta composición, es la que cuenta como siendo Larue Anderson (futura mujer de Clifford ) una estudiante de música clásica, había elegido “Classics versus Jazz” como tema de su tesis, en la que pretendía demostrar la superioridad de la música clásica sobre el jazz. Su amigo el batería Max Roach, le presentó a Clifford, quien informado de la intención de Laure la llevó aparte y le comentó: “Cariño, el mundo entero no está construido alrededor de tónica / dominante “, con la intención de desmitificar la supuesta creencia de existencia de “músicas superiores”.

Desgraciadamente con el paso del tiempo la figura de Clifford Brown, se ha ido nublando en la memoria de los aficionados al jazz, seguramente por su muerte prematura a los 25 años en un accidente de tráfico en 1956 y la pocas grabaciones que le dio tiempo a realizar en su corta vida. Pero no hay que olvidar que fue el trompetista más impresionante de mitad de la década de 1950, con su sonido cálido y redondo, acompañado de una técnica virtuosa junto a su notable capacidad de improvisación y la gran influencia que tuvo sobre portentos trompetistas posteriores como Freddie Hubbard y Lee Morgan,

Como compositor, le dio tiempo a dejarnos tres composiciones esenciales que a la postre se han convertido en estándares de jazz: Sandu, Daahoud y la que nos ocupa Joy Spring.

Sin más, vamos a pasar a escuchar diferentes versiones de Joy Spring, como siempre comenzamos por el principio la realizada por Clifford Brown, en su disco Clifford Brown and Max Roach. Los Ángeles, agosto de 1954, junto a Max Roach batería y Harold Land al tenor.

A continuación, os propongo que escuchéis tres versiones de tres trompetistas diferentes. Comienzo con la tremenda versión de Freddie Hubbard, contenida en su Born to Be Blue. Hollywood, diciembre de 1981.

Sigo con la versión realizada por Bobby Shew, extraída de Metropole Orchestra, diciembre de 1986.

Y como último trompetista Arturo Sandoval, con su versión contenida en Trumpet Evolution. Los Ángeles, noviembre de 2002.

Y para terminar, Stan Getz con su relajada versión, extraída de The Dolphin, grabada en directo en el Keystone Korner de San Franciso. Mayo de 1981.

Una semana de música: Domingo

Bueno, la semana se acaba y para despedirnos musicalmente de ella, he pensado en ésta versión de “Sunshower“, que con el tiempo que hoy tenemos viene que ni pintado, pues eso vamos a darnos una “ducha de sol” acompañados por el tenor de Stan Getz.

Espero que os haya gustado ésta semana musical, seguramente habrá otras, o no. ;)

It Don’t Mean a Thing (If It Ain’t Got That Swing)

Duke Ellington y su orquesta.

Seguimos con el repaso por orden alfabético a los 250 temas imprescindibles para una Jam Session. Es el turno de It Don’t Mean a Thing, compuesta por Duke Ellington y letra de Irving Mills.

¿Donde surgió la frase It Don’t Mean a Thing? (se puede traducir por: “No significa nada (si no tiene swing)”). Hay muchas historias sobre el origen del título de la canción. Dependiendo, como siempre suele suceder, de quién la cuente, unos dicen que era la frase favorita de James “Bubber” Miley, quien tocó la trompeta con la banda de Ellington en la década de 1920. Otros cuentan que era de Cootie Williams (el que sustituyó a Miley) quien repetía la frase. Ted Giogia, en el libro que vamos comentando, nos dice: “que David McGee, un crítico que ha investigado la vida de Irving Mills, ha sacado a la luz una anécdota poco conocida acerca de una actuación bastante irregular que ofreció la orquesta de Ellington en Chicago. Hasta entonces la banda había estado tocando en teatros y de repente se las veía y se las deseaba para adaptarse a unas exigencias distintas como las que planteaba el público de los salones de baile. Mills se presentó en los camerinos y le espetó a Ellington: “Duke, si no tiene swing no vale nada. Tenemos que volver al rollo del baile”. Según Mills, el embrión de la canción se compuso allí mismo, en el camerino“.

El término, “swing“, su uso más común entre los músicos de jazz se relaciona con los cambios sutiles en la sincronización de la melodía, que promueven un “sentimiento de swing“, es decir, las notas de la melodía se tocan antes del ritmo, en el ritmo o detrás del ritmo.

Independientemente de la definición, “It Don’t Mean a Thing” de Ellington, es la canción que puso la palabra “swing” en uso general. Además se le atribuye el reconocimiento, de ser la pieza “embrión” de lo que más tarde se conocería como la era de la música swing que tocaban las orquestas big band en la década 30 y 40 en los clubs de baile.

Ellington, realiza la primera grabación de “It Don’t Mean a Thing”, en febrero de 1932, para posteriormente, en su grabación de 1945, dar un giro de ciento ochenta grados y la plantea como una composición hecha a medida para tres vocalistas en contrapunto, recomponiéndola como vehículo de lucimiento para los/las cantantes según le viniera bien.

Comenzamos el repaso de versiones, con la primera grabación de Duke Ellington (con Ivie Anderson), en Nueva York el 2 de febrero de 1932.

Tres años después en Francia, el violinista Stéphane Grappelli junto al guitarrista Django Reinhardt realizaron ésta personal versión que tenía la peculiaridad de prescindir de la batería.

Stan Getz y su quinteto también se aproximó a “It Don’t Mean a Thing” de ésta frenética guisa. (1953)

Thelonious Monk, también nos dejó su peculiar versión, extraída de Monk Plays Ellington. Grabada en julio de 1955.

En el 2000 se editó el CD Ethnomusicology Vol.2, en la que se incluía ésta versión de It Don’t Mean a Thing a cargo del trompetista norteamericano Russell Gunn, una gozada.

Para terminar os dejo con la actuación del trío del pianista Raphael Jost junto al saxo tenor Christoph Grab, interpretando en directo It Don’t Mean A Thing, todo una invitación a bailar.

I’ll Remember April

Frank Sinatra popularizó I’ll Remember April en la década de los 60.

En nuestro repaso a los los 250 temas “imprescindibles” para una Jazz Session, nos encontramos con el tema I’ll Remember April, compuesta por Gene de Paul y letra de Patricia Johnston y Don Raye.

Su presentación fue en la película de Abbot y Costello, “Em Cowboy” en 1942, más tarde aparecería en “Ghost Catchers” (1944) y la película homónima “I’ll Remember April” de 1945. Luego la canción pasó al repertorio jazzístico gracias al atractivo que tiene tanto para cantantes como para instrumentistas, por la forma de su peculiar progresión armónica que se desarrolla en una inusual y amplia estructura de cuarenta y ocho compases, dando pié a los solistas a desarrollar y exponer su variedad de recursos.

Hay multitud de versiones y en todos los tiempos posibles, quizá la característica que predomine sea de ralentización de tempo en las versiones cantadas hasta rozar casi la balada y como contrapunto, las versiones instrumentales mucho más briosas moviéndose en tiempos rápidos.

Comenzamos la escucha con la versión que Frank Sinatra realizó en 1962.

El pianista Erroll Garner, tuvo un gran éxito con su versión en 1955.

Ahora es el saxo tenor Stan Getz quién nos muestra sus recursos en I’ll Remember April, grabada en directo en Estocolmo en 1983.

El omnipresente Miles Davis también nos dejó en 1954 su peculiar visión de I’ll Remember April.

Fulminante Art Pepper, con su versión incluida en el disco Among Friends.

También el saxo barítono Gerry Mulligan junto al saxo alto Lee Konitz, que por cierto nos ha dejado muestra de I’ll Remember April en seis décadas distintas, ésta es de1953.

Y para terminar, la versión de ese monstruo llamado Charles Mingus con su quinteto.