John Coltrane

¡¡¡Que os vaya bonito el 2018!!!

Según la Wikipedia, en China , el 8 es un número que simboliza la buena suerte. Por otra parte, los átomos siempre buscan tener 8 electrones de valencia, a ésto se conoce como “Regla del Octeto” y digo yo que será por algo, no todos los átomos van a ser tontos. Además, para el tema que aquí tratamos, en las escalas musicales occidentales, la octava es la misma nota que la primera, es decir, es la misma nota “tónica” de la escala y eso lo creáis o no, tiene mucha importancia. Tenéis todo un año para darle vueltas…

Que os vaya bonito el 2018

Y para cerrar el 2017 y comenzar 2018, os dejo esta versión de John Coltrane, de su What Child Is This? (Greensleeves), en directo en el Village Vanguard, 1961. Para mi, una de las melodías que siempre que la escucho me da buen rollo, no lo puedo evitar.

Ahora, tomaros unas cuantos orujos y hacer el coro a Tom Waits, en éste Live Silent Night que interpretaba en directo en Mineapolis.

Si por contra, os da la vena de corazón amoroso al mundo mundial incluidos los veganos, podéis escuchar este navideño Silent Night interpretado por Chet Baker.

Y por último os dejo con mi cantante favorita Billie Holiday, interpretando I’ve Got My Love To Keep Me Warm (“Tengo mi amor para mantenerme caliente”), canción popular escrita en 1937 por Irving Berlin.

La canción ha sido asimilada en la tradición musical navideña estadounidense. Billie está acompañada por Charlie Shavers (trompeta), Tony Scott (clarinete), Budd Johnson (tenor), Carl Drinkard (piano), Billy Bauer (guitarra), Leonard Gaskin (bajo) y Cozy Cole (batería). Grabado en Nueva York, 14 de febrero de 1955.

La nieve está nevando
El viento está soplando
Pero puedo capear la tormenta
Por qué me importa cuánto puede suceder
Tengo mi amor para mantenerme caliente

No puedo recordar
Un peor Diciembre
Solo mira esos carámbanos formarse
Por qué me importa si se forman carámbanos,
tengo mi amor para mantenerme caliente.
Con mi abrigo.
Con mis guantes.
No necesito abrigo.
Estoy ardiendo de amor.

Mi corazón está ardiendo.
La llama crece más.
Por lo tanto, soportaré la tormenta.
¿Por qué me debe importar mucho
lo que pueda hacer la tormenta?
Tengo mi amor para mantenerme caliente

Mi corazón está en llamas
La llama crece más alto
Así que voy a capear la tormenta
Por qué me importa cuánto puede suceder
Tengo mi amor para mantenerme caliente

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I Hear a Rhapsody

Disco de Charlie Barnet junto a Bob Carroll, grabado en Nueva York, 14 de octubre de 1941.

Es el turno de “I Hear a Rhapsody” dentro del repaso a los temas imprescindibles para una buena Jam que se precie. Compuesta en 1941 por George Fragos, Jack Baker y Dick Gasparre.
En ése año, “I Hear a Rhapsody” llegó a estar entre los diez primeros puestos de las listas de éxitos con tres diferentes versiones interpretadas por  Charlie Barnet, Jimmy Dorsey y Dinah Shore. Posteriormente, el director Fritz Lang la incluyó en su película de 1952 “Clash by Night“. También aparece en otra película musical de 1951 “Casa Mañana“, dirigida por Jean Yarbrough.

En la década de los 40, “I Hear a Rhapsody” se interpretaba a tempo de balada con un claro sentimiento lírico, pero poco a poco ése tempo fue transformándose y así Dave Brubeck en 1956, grabó con su octeto una versión con un ritmo bastante más rápido y de ahí, hasta la versión que realizó John Coltrane en 1958, que fue determinante en adaptar el tema a un tiempo mucho más rápido.
Desde entonces, muchos otros músicos han realizados versiones del tema, destacando las de Zoot Sims, Bill Evans y Jim Hall, Keith Jarrett, Chick Corea, Tom Harrell y Lee Konitz, y un largo etcétera, manteniendo el interés y vigencia de “I Hear a Rhapsody” hasta nuestros días.

Comenzamos el repaso con la versión de Tommy Dorsey con Frank Sinatra como cantante, extraída del programa radiofónico de la NBC Fame and Fortune, en enero de 1941.

A continuación seguimos con la grabación del saxofonista Jackie McLean, extraída de su trabajo Action, Action, Action.

Volvemos a tempo de balada con la versión que realizaron Bill Evans y Jim Hall en 1962

Dave Brubeck también versioneó en 1956 “I Hear a Rhapsody“, pero a un tempo de swing medio.

John Coltrane junto a Red Garland realizaron ésta versión, contenido en el disco Lush Life, en mayo de 1957.

Ahora la estupenda versión realizada por Art Blakey & Jazz Messengers, donde se encontraban W. Shorter, Lee Morgan y Curtis Fuller, ¡¡casi nada!!

Y para finalizar, esta típica mezcla que hace la WDR Big-Band con un solista determinado, es éste caso son los saxos tenores Eddie Daniels y Paul Heller, miles de notas por minuto…

Hot House

Tadd_Dameron

Tadd Dameron, al piano, a la derecha Dizzy Gillespie.

Comienza una nueva semana y continuamos repasando los “imprescindibles” para una buena Jam. En esta ocasión el tema a escuchar es Hot House (1945). Tema icono del bop y seguramente, si preguntásemos por su compositor, un gran tanto por ciento de aficionados al jazz nos responderían que Dizzy Gillespie, que fue el que se encargó de convertir Hot House en todo un clásico del bebop, pero no, no es a él a quien debemos agradecer su autoría sino a Tadd Dameron, que se basó en los acordes de un tema de Cole Porter denominado “What Is This Thing Called Love?”  añadiéndo una melodía completamente nueva y sorprendente y como resultado, surgió éste estupendo estándar.

Desde su creación muchos músicos han sido los que la han incluido en su repertorio, en los primeros 40 y la década posterior fueron los instrumentistas más vanguardistas los que se atrevieron con Hot House. Los más representativos: Dizzy Gillespie junto a Charlie Parker fueron los que abrieron la lata, después vendrían John Coltrane (1946), Max Roach, James Moody, etc. Con el tiempo el interés por Hot House, apenas a decaído y su atractivo ha continuado seduciendo a músicos de cualquier época.

Comenzamos nuestro repaso con la versión que dio a conocer Hot House. Señoras y señores, ante ustedes dos monstruos de la naturaleza: Dizzy Gillespie & Charlie Parker.

Continuamos con un imberbe John Coltrane, que en 1946 grabó Hot House con la Dexter Culberston US Navy band, estando cumpliendo su servicio militar en la marina estadounidense. Curiosamente por aquella época tocaba el saxo alto con el que realizó la grabación.

El compositor Tadd Dameron apenas dejo interpretaciones grabadas de Hot House, quizá éstagrabación de 1950  en directo donde acompaña al piano, sea de los pocos registros que se conserven. Junto a él unos músicos que hoy nos suenan a leyenda: Miles Davis & Fats Navarro (en las trompetas), J.J. Johnson (trombón), Brew Moore (saxo tenor), Curly Russell (bajo) y Art Blakey (batería).

En su clásico estilo latino, Arturo Sandoval nos deja esta pasada de versión en el disco titulado “Hot House” que fue Grammy en 1997.

Termino el repaso con Michael Brecker, que en directo nos muestra como se toca el saxo tenor, realizando un solo de Hot House (2003). ¡Chapeau!

Y no me puedo resistir a compartir esta bacilada, se trata de un mix de Hot House que aglutina a Michael Brecker , Charlie Parker, Dizzy Gillespie, JD Blair, Questlove, Kenny Clarke y Charlie Smith. Que espero, como me ha pasado a mi, os deje una amplia sonrisa.

Giant Steps

John Coltrane

John Coltrane

Fieles a la cita de los lunes, continuamos con el repaso de los 250 temas “imprescindibles” para una Jazz Session. Y nos encontramos el tema Giant Steps, compuesto y grabado por John Coltrane en 1959. Quizá sea uno de los temas más conocidos de éste titán del saxo tenor.

Desde que la grabó, dejó claro que para enfrentarse a Giant Steps el músico que se atreviera a ello, tenía que tener una técnica elaborada para responder a sus exigencias y dejaba fuera a cualquier novato que se acercara a una Jazz Session con la intención de “tirarse el moco”.

La canción en su estructura no es rompedora, tiene compás de 4/4, con estructura de dieciséis compases y en la progresión armónica conserva elementos que otros músicos habían usado con anterioridad. Ahora la interpretación de Coltrane en su solo es otra cosa, utiliza patrones, seguramente ideados de antemano, entre los que podemos percibir una frase repetida a la que recurre una y otra vez a este motivo, el efecto es impresionante, aunque a veces desprenda la sensación de un endiablado ejercicio solo apto para virtuosos. Es curioso que una vez grabada, Coltrane rara vez volvió a interpretarla y tampoco volvió a grabar ninguna versión de “Giant Steps” después de las de 1959.

Sin embargo el impacto que tuvo “Giant Steps” en el mundo del jazz fue enorme. Cualquier músico de jazz que se estimara, quería dominarla. Pero no fue hasta la década de los 70, cuando empezó a aparecer más frecuentemente en grabaciones de estudio entre las que sobresalen las versiones de álbumes de Woody Herman, James Moody, Tete Montoliu, Phineas Newborn o Toots Thielemans.

En resumen, “Giant Steps” sigue manteniendo en la actualidad ese aire de canción difícil y exigente y no apta para todos los públicos, pero por otro lado, conserva la atracción innata por la que muchos músicos no puedan resistirse a interpretarla.

Comenzamo con la versión original de John Coltrane.

Continuamos con la del pianista Jaki Byard acompañado por Ron Carter (bajo) y Roy Haynes (batería)

A continuación, el magnífico arreglo que hizo Woody Herman para su orquesta. A mi me parece increíble!!

‪Ahora, la imaginativa versión de Rahsaan Roland Kirk‬ realizada en 1976, absolutamente original.

Y para terminar, la versión de ‪Giant Steps realizada por dos auténticos colosos del saxo como son Bob Mintzer & Michael Brecker‬.

No me he podido resistir en poner este pequeño vacile que se marca a modo de improvisación ‪Stevie Wonder. ‬