Jo Jones

Body and Soul

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Coleman Hawkins, la referencia al escuchar “Body and Soul”

Es el turno de Body and Soul dentro del repaso a los temas imprescindibles en una buena Jam que se precie. Compuesta por Johnny Green, con letra de Edward Heyman, Robert Sour y Frank Eyton. Es sin duda alguna, una de las “baladas icono” dentro del repertorio jazzístico. Como ya hemos contado en un sin fin de temas, este estándar también nace para un estilo ajeno al jazz, en concreto Johnny Green la compuso por encargo de la actriz británica Gertrude Lawrence, que posteriormente no llegó a grabarla.

Habría que esperar a que Louis Armstrong (¡como no!) lo hiciese en octubre de 1930. Aunque en ese mismo año llegaría al número uno de las listas con la grabación que hiciera Paul Whiteman. Después otros músicos como Benny Goodman y Art Tatum la grabaron valorando las posibilidades que ofrecía la canción en cuanto a improvisación, pero no fue hasta que el saxo tenor Coleman Hawkins la añadiese a su repertorio e hiciera de ella su seña de identidad al realizar su versión grabada en febrero de 1940, cuando el tema fue popularmente conocido.

Body and Soul fue un éxito inesperado por la gran acogida del público, el mismo Coleman no comprendía su popularidad y declararía: “Es curioso que se haya convertido en un clásico, hasta el público de a pie se vuelve loco con ella. Es el primer y único tema que conozco que gusta por igual a los profanos y a la gente del mundillo del jazz, y no sé por qué ni cómo […]”. 

Body and Soul ha logrado trascender a todos los estilos: bebop, cool jazz, hard bop y estilos posteriores que no han logrado hacer mella a su posición estrella dentro del repertorio del jazz. Buena muestra son las versiones de músicos tan importantes y dispares como: Charlie Parker, John Coltrane, Thelonious Monk, Charles Mingus, Sonny Rollins, Stan Getz, el Modern Jazz Quartet, Freddie Hubbard, Wayne Shorter, Bud Powell, Dave Brubeck, Gerry Mulligan, Art Pepper, Sonny Stitt, Dexter Gordon, etcétera.

Comenzamos el repaso con la versión de Louis Armstrong. Los Ángeles, 9 de octubre de 1930

Seguimos ahora con la que realizara Billie Holiday.

Es el turno de quién se le ha identificado más con el tema, Coleman Hawkins

Ahora es el contrabajista Charles Mingus junto a Roy Eldridge (trompeta), Jimmy Knepper (trombón), Eric Dolphy (saxo a alto), Tommy Flanagan (piano), y Jo Jones (batería) quién nos da su original punto de vista sobre Body and Soul en 1960.

Y terminamos con la versión al saxo tenor de John Coltrane junto a McCoy Tyner (piano), Steve Davis (bajo) y Elvin Jones (batería) que hicieran en octubre de 1960.

Jammin ‘the Blues

Bueno, han llegado los calores, primero porque es lo suyo en la época del año que estamos y luego porque en nuestro país la mayor parte de la población está quemada…, así que un servidor se retira durante unos días para intentar coger ánimo para unos tiempos que vienen con más de lo mismo.

Pero…, antes de que os libréis de mi, os dejo lo que creo es un regalo de buen amigo, la película Jammin ‘the Blues de 1944, en ese año al fotógrafo Gjon Mili se le ocurrió filmar a un grupo de los mejores músicos del jazz de ese momento en una jam session. El resultado fue este cortometraje de diez minutos de duración.

La película comienza con un primer plano cenital del sombrero de Lester Young, a partir de ahí los temas se suceden entre el humo de los cigarrillos, de entre los jazzmen que participaron en la película, destacan especialmente los hombres de Count Basie, Harry Sweet Edison (trompeta),  Illinois Jacquet (saxo tenor), Jo Jones imponiendo un ritmo de frenesí total con su batería y como no, Lester Young, tocando con esa sutilidad, contención y delicadeza su saxo tenor, aparte de ellos, todos los músicos que intervienen en la película lo hacen de una forma espléndida, destaca por su fuerza expresiva la cantante Marie Bryant (vocalista y bailarina) que cierra el corto bailando en la secuencia final con Archie Savage (bailarín), la base rítmica formada por Red Callender y John Simmons (contrabajos), Marlowe Morris (piano), Sidney Catlett (batería) y Barney Kessel (guitarra) que conlleva la anécdota de que al ser el único músico blanco del grupo, aunque esto pasa desapercibido en la proyección ya que el plano en que aparece está grabado a propósito en la penumbra más absoluta, corre el rumor de que maquillaron sus manos con una tonalidad oscura para disimular el color de su piel, está claro que la filosofía era “o todos negros o todos blancos”…

Mención más que destacada para el director Gion Mili, la fotografía de Robert Burks y la dirección de arte de Roland Hill, que lograron realizar posiblemente la mejor película de jazz jamás filmada, con una estética y concepción que a mi parecer la hace merecedora de considerarla una verdadera OBRA DE ARTE en todos los sentidos.

Nada más, siento haberme alargado tanto en el comentario pero la verdad es que creo que la obra lo merece y además, consolaros al saber que durante este mes no os voy a molestar más con mis elucubraciones. ¡buen verano para todos!