Count Basie

Cherokee

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Como todos los lunes, continuamos repasando los “imprescindibles” para una buena Jam, en esta ocasión el tema es Cherokee, compuesta por el compositor inglés Ray Noble, formaba parte originalmente como el primer movimiento de un total de cinco, que el compositor realizó para su “Indian Suite”. Como suele ser habitual en las exaltaciones, por autores ajenos, de pueblos indígenas, la composición poco tenía que ver ni con el sentir ni con la cultura de los primeros pobladores de Norteamérica.

En principio, como concibió el tema Noble y como lo grabaron en la década de los 30 orquestas como la de Count Basie o Charlie Barney, la melodía estaba formada por notas amplias resultando una melodía sencilla y pegadiza, pero pronto, el tema se lo apropiaron músicos próximos al estilo bebop, reconvirtiendo el estándar en una alocada modulación de acordes, donde el músico lo utilizaba como medio para realizar verdaderos ejercicios vertiginosos en un tempo reservado solo a los muy virtuosos. En ese sentido, quizá la versión más representativo fuera la  realizada por Charlie Parker y que posteriormente utilizando los cambios de acorde de “Cherokee”, lo convirtiera en un ejercicio frenético denominado “Ko-Ko”, grabado con Dizzy Gillespie en 1945 para el sello Savoy.

Comienzo el repaso de versiones, con la que realizó Count Basie y su orquesta en febrero de 1939


Posteriormente la composición fue adquiriendo un aire mucho más bebop, como lo demuestra esta estupenda versión realizada en 1955 por Clifford Brown (trompeta), Harold Land (saxo tenor), Richie Powell (piano), George Morrow (bajo) y Max Roach (batería).

O la famosa interpretación de Cherokee que hacía Charlie Parker.

Aunque la versión que más me ha impresionado, es esta que realizaba Wynton Marsalis en directo en 1996.

Blue Skies

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Fotografía del musical Betsy, con Belle Baker.

Siguiendo con el repaso a los 250 temas imprescindibles para una Jam Session, le toca el turno a Blue Skies. La canción fue compuesta en 1926 por Irving Berlin. Y fue un añadido a última hora en el musical Betsy debido a que Belle Baker, cantante estrella del musical, no estaba del todo conforme con las composiciones de Rodgers y Hart que habían realizado para el espectáculo. Así que recurrió a Irving Berlin, que finalizó deprisa y corriendo Blue Skies, tema que tenía desarrollado a medias, para que estuviese listo para el estreno.

Aunque Betsy apenas se representó treinta y nueve funciones, sin embargo Blue Skies fue un éxito inmediato, el público en la misma noche del estreno exigió veinticuatro bises de la pieza. El gancho de la canción era obvio, por lo que al año  siguiente fue incluida en la primera película sonora de la historia, El cantor de jazz, en la que de nuevo en un cambio de última hora, sustituyó al tema “It All Depends on You”. Posteriormente, Hollywood la ha requerido varias veces, así formó también parte de las BSO de Alexander’s Ragtime Band (1938) y en 1946, dio título a otro largometraje protagonizado por Bing Crosby y Fred Astaire. Así mismo, la canción se incluyó también en la película White Christmas de 1954.

Comenzamos la escucha con la que quizá sea la primera versión grabada del tema (1927). Su intérprete Josephine Baker y me imagino que se debe ajustar bastante a la que hiciera Belle Baker en el musical Betsy.

Otra versión muy distinta, es esta de Count Basie y su Big Band

Tampoco se queda atrás la que hiciera Duke Ellington y su orquesta

Cassandra Wilson‬ nos presenta aquí una versión mucho actual

Y ‪Eva Cassidy‬ la interpreta de esta manera en directo en su the Live at Blues Alley album

‪La Big Band “Atómica”‬

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Portada del disco de Count Basie ” The Atomic Mr. Basie” de 1959.

Si había una agrupación que parecía resumir el sonido jazz big band, era la de Count Basie, sin detrimento ni comparaciones con otras impresionantes Big Bands de la época, como por ejemplo la de Duke Ellington. Con unos arreglos sencillos pero que caían como un guante a su banda, funcionaban y estaban diseñados como un trampolín para lanzar a sus solistas a improvisar como posesos. Si a eso, le sumamos una de las mejores secciones rítmicas de la época, con un swing portentoso, el espectáculo estaba asegurado. Basie se ganó de sobra con sus directos el derecho a mantenerse casi durante cinco décadas por todos los escenarios del mundo.

Si tuviera que destacar una grabación suya, me inclino por el disco The Atomic Mr. Basie, también conocido como E=MC2 de 1958. En él confluye un momento estupendo de esta Big Band portentosa que desarrollan una docena de temas en su mayoría arreglados por Neal Hefti, que son un compendio de obras maestras para Big Band. La banda estaba formada por: Wendell Culley, Snooky Young, Thad Jones y Joe Newman (trompetas). Henry Coker, Al Grey y Benny Powell (trombones). Marshall Royal, Frank Wess, Eddie “Lockjaw” Davis, Frank Foster y Charles Fowlkes (saxos). Freddie Green (guitarra). Eddie Jones (bajo). Sonny Payne (batería) y Count Basie al piano y dirigiendo el cotarro. Os recomiendo que escuchéis el disco si no lo habéis hecho ya.

Comienzo con el vídeo del tema que abre el disco, The Kid From The Red Bank, sin comentarios

Continúo con el tema Whirly Bird, donde aparece Eddie “Lockjaw” Davis que se marca un solo al tenor energético a tope y si hablamos de energía, esperar al solo de Harold Jones a la batería ¡portentoso!

Y aquí otro tema del disco Splanky, esta vez la Big Band de Basie en una de sus últimos conciertos.

Jammin ‘the Blues

Bueno, han llegado los calores, primero porque es lo suyo en la época del año que estamos y luego porque en nuestro país la mayor parte de la población está quemada…, así que un servidor se retira durante unos días para intentar coger ánimo para unos tiempos que vienen con más de lo mismo.

Pero…, antes de que os libréis de mi, os dejo lo que creo es un regalo de buen amigo, la película Jammin ‘the Blues de 1944, en ese año al fotógrafo Gjon Mili se le ocurrió filmar a un grupo de los mejores músicos del jazz de ese momento en una jam session. El resultado fue este cortometraje de diez minutos de duración.

La película comienza con un primer plano cenital del sombrero de Lester Young, a partir de ahí los temas se suceden entre el humo de los cigarrillos, de entre los jazzmen que participaron en la película, destacan especialmente los hombres de Count Basie, Harry Sweet Edison (trompeta),  Illinois Jacquet (saxo tenor), Jo Jones imponiendo un ritmo de frenesí total con su batería y como no, Lester Young, tocando con esa sutilidad, contención y delicadeza su saxo tenor, aparte de ellos, todos los músicos que intervienen en la película lo hacen de una forma espléndida, destaca por su fuerza expresiva la cantante Marie Bryant (vocalista y bailarina) que cierra el corto bailando en la secuencia final con Archie Savage (bailarín), la base rítmica formada por Red Callender y John Simmons (contrabajos), Marlowe Morris (piano), Sidney Catlett (batería) y Barney Kessel (guitarra) que conlleva la anécdota de que al ser el único músico blanco del grupo, aunque esto pasa desapercibido en la proyección ya que el plano en que aparece está grabado a propósito en la penumbra más absoluta, corre el rumor de que maquillaron sus manos con una tonalidad oscura para disimular el color de su piel, está claro que la filosofía era “o todos negros o todos blancos”…

Mención más que destacada para el director Gion Mili, la fotografía de Robert Burks y la dirección de arte de Roland Hill, que lograron realizar posiblemente la mejor película de jazz jamás filmada, con una estética y concepción que a mi parecer la hace merecedora de considerarla una verdadera OBRA DE ARTE en todos los sentidos.

Nada más, siento haberme alargado tanto en el comentario pero la verdad es que creo que la obra lo merece y además, consolaros al saber que durante este mes no os voy a molestar más con mis elucubraciones. ¡buen verano para todos!