Vídeo-foto-diseño

sobran las palabras…

Vídeo homenaje a la música

Aprovechando este largo fin de semana para perfilar los últimos retoques y editar la prueba final, estoy encantado de presentaros el vídeo que habíamos anunciado desde esta página, lo he denominado Photo&Music más que nada para que sea fácil de localizar por los buscadores en Internet. Ante todo, agradeceros vuestra colaboración, me he quedado alucinado de la calidad y variedad de vuestras fotos y aunque no os conozco a todos personalmente, me imagino que la mayoría sois aficionados a la fotografía y no os ganéis la vida con ello, pero os aseguro que no es por falta de calidad y gusto.

Como podréis ver, he optado por pasar todas las imágenes de color a blanco y negro con cierto toque virado según el caso, lo he hecho más que nada para buscar una uniformidad entre tanto material tan dispar, espero que no os moleste a ninguno/a.

Bueno, sin más demora os presento el vídeo, solo comentaros, por si alguien tiene la curiosidad, que para su realización he utilizado  el programa iMovie HD de Apple. Y para la composición de la banda sonora: he utilizado el Saxo barítono y alto, clarinete bajo, teclado midi Roland y voces. Como software el Logic Express 9 de Apple.

Espero que lo disfrutéis tanto como yo realizándolo.

Os recomiendo que para que podáis ver a mejor tamaño el vídeo accedáis a este enlace

Photo&Music

Reid Miles

Reid Miles

No es familiar de Miles Davies ni nada parecido, aunque se asemejen en la capacidad de genio. Tenía que llegar el momento de hablar de este GRANDE entre los GRANDES en el diseño gráfico en general y sin duda, en el diseño de portadas de discos en particular. No conozco ningún diseñador gráfico que haya influido e innovado más que Miles, dentro del mercado discográfico, trabajando como principal responsable de diseño en Blue Note Records entre 1956 y 1967, donde diseñó más de 500 portadas de LP. La repercusión de su estilo, como ocurre con el fotógrafo Herman Leonard (que ya os comenté en otra entrada), hace que sus cubiertas se asimilen como “imagen del jazz”.

Algunas de las muchas portadas que realizó para Blue Note.

Su estilo se caracteriza por el uso de pocas tintas (tres/cuatro, incluso bitonos), el encuadre de las fotografías (gracias a las impresionante selección de imágenes en blanco y negro del fotógrafo Francis Wolff, que normalmente las realizaba mientras se grababa los temas en el estudio) y sobre todo, a su inagotable y característica creatividad tipográfica, siempre colocada en el lugar y forma correctos, que han convertido a Reid en un adelantado a su tiempo. Quiero también destacar los pequeños guiños de humor que consigue con la tipografía, que puede estar contenida entre los dedos de una mano, en equilibrio sobre la boquilla de un saxo, formando un cigarrillo o colgando de una trompeta… Bromas visuales que añaden inteligencia y encanto a un trabajo que en otras manos podría llegar a ser frío y demasiado pesado.

Por último y como curiosidad os contaré una anécdota que no sé si es cierta, pero circula como tal y es que cada vez que Blue Note editaba una nueva grabación, su director le regalaba un ejemplar a Reid, disco que más pronto que tarde, llevaba a una tienda de discos de segunda mano para cambiarlo por un LP de música clásica… Prefería esa música al jazz.

Os dejo un par de vídeos con montajes sobre la obra de Miles, pero como siempre os recomiendo buscar en Google imágenes de trabajos suyos y seguir disfrutando de su arte.

Jammin ‘the Blues

Bueno, han llegado los calores, primero porque es lo suyo en la época del año que estamos y luego porque en nuestro país la mayor parte de la población está quemada…, así que un servidor se retira durante unos días para intentar coger ánimo para unos tiempos que vienen con más de lo mismo.

Pero…, antes de que os libréis de mi, os dejo lo que creo es un regalo de buen amigo, la película Jammin ‘the Blues de 1944, en ese año al fotógrafo Gjon Mili se le ocurrió filmar a un grupo de los mejores músicos del jazz de ese momento en una jam session. El resultado fue este cortometraje de diez minutos de duración.

La película comienza con un primer plano cenital del sombrero de Lester Young, a partir de ahí los temas se suceden entre el humo de los cigarrillos, de entre los jazzmen que participaron en la película, destacan especialmente los hombres de Count Basie, Harry Sweet Edison (trompeta),  Illinois Jacquet (saxo tenor), Jo Jones imponiendo un ritmo de frenesí total con su batería y como no, Lester Young, tocando con esa sutilidad, contención y delicadeza su saxo tenor, aparte de ellos, todos los músicos que intervienen en la película lo hacen de una forma espléndida, destaca por su fuerza expresiva la cantante Marie Bryant (vocalista y bailarina) que cierra el corto bailando en la secuencia final con Archie Savage (bailarín), la base rítmica formada por Red Callender y John Simmons (contrabajos), Marlowe Morris (piano), Sidney Catlett (batería) y Barney Kessel (guitarra) que conlleva la anécdota de que al ser el único músico blanco del grupo, aunque esto pasa desapercibido en la proyección ya que el plano en que aparece está grabado a propósito en la penumbra más absoluta, corre el rumor de que maquillaron sus manos con una tonalidad oscura para disimular el color de su piel, está claro que la filosofía era “o todos negros o todos blancos”…

Mención más que destacada para el director Gion Mili, la fotografía de Robert Burks y la dirección de arte de Roland Hill, que lograron realizar posiblemente la mejor película de jazz jamás filmada, con una estética y concepción que a mi parecer la hace merecedora de considerarla una verdadera OBRA DE ARTE en todos los sentidos.

Nada más, siento haberme alargado tanto en el comentario pero la verdad es que creo que la obra lo merece y además, consolaros al saber que durante este mes no os voy a molestar más con mis elucubraciones. ¡buen verano para todos!

Ascenseur pour l’échafaud

Y me diréis ¿Y?, pues es el título de una película (Ascensor para el cadalso) de Louis Malle que realizó en 1958, que no voy a entrar a hacer su reseña porque no la he visto, os dejo su trailer por si a vosotros os apetece profundizar más en ella… a lo que voy es a hacer mención a su banda sonora, de cuya autoría se encargó Miles Davies y os la recomiendo, es un gustazo sumergirte en la atmósfera que crea Davis, maestro entre los maestros, es increíble su capacidad para crear música descriptiva, cerrando los ojos, cualquiera puede visualizar su propia película de cine negro…

He leído que la grabación se realizó en unas horas, y sin partituras previas ni tan siquiera una progresión de acordes escritos, los temas fueron surgiendo como bocetos, Miles sugeriría uno o dos acordes, el grupo mantenía el soporte rítmico y él improvisaba sobre ello, intentando dejarse llevar por las escenas del largometraje.