Un músico enorme

Iturralde

Foto: Pepe Castro

Una vez que los polvorones, mazapanes y demás viandas han encontrado un hueco donde pasar las Fiestas en nuestros estómagos, aunque con un poco de somnolencia estamos preparados a seguir alimentando el espíritu que es gratis y se agradece.

Según la presentación que figura en su blog personal: “En los años sesenta del siglo XX su música queda impregnada por el alma andaluza y nace el jazz-flamenco, una fusión de raíces que ha resultado venerada y fructífera. Su lucha por dar al jazz un estatus de primera división ha sido constante, desde las aulas y desde los escenarios”, claro está que nos estamos refiriendo a Pedro Iturralde. Grande entre los grandes saxofonistas de nuestro tiempo, no he querido terminar el año sin hacer una mención a este gran músico nacional.

Tenemos cierta tendencia a buscar y venerar a grandes músicos más allá de nuestras fronteras, cosa lógica por otro lado si hablamos de jazz, pero podemos, sin darnos cuenta, dejar en el olvido a músicos que por mérito propio se han ganado contra viento y marea un prestigio internacional en éste estilo musical en general tan poco arraigado en España, no ya por falta de aficionados sino en un principio por el aislamiento sufrido por nuestro país generado por el régimen político que padecimos durante cuarenta años, que solo tenia interés en promocionar una vena folclórica casposa e irreal que propició que nuestra nación, como en otras muchas facetas, se viera ignorada por el mundo del jazz que encontraba en los países de centro y norte de Europa un caldo de cultivo mucho más propicio. Así debemos agradecer a músicos como Tete Montoliu (referencia del jazz hispano en el mundo) e Iturralde, el esfuerzo para que el jazz nacional haya sido conocido fuera de nuestras fronteras y sean los culpables de que en generaciones posteriores ese espíritu haya calado y propiciado los numeroso talentos jazzisticos que hoy disfrutamos en España.

Aparte del jazz, Iturralde ha participado con gran protagonismo en todos los aspectos musicales, tanto en la docencia siendo catedrático del Conservatorio Superior de Música de Madrid hasta su jubilación en 1994, como en su labor como concertista clásico, aparte de formar parte en diversos períodos de su vida de la Orquesta de Cámara de Víctor Martín, la Orquesta Nacional y las sinfónicas de RTVE, de Asturias y de Tenerife. También merece mención su labor como compositor de bandas sonoras de películas destacando su trabajo para Viaje a ninguna parte (1986), de Fernando Fernán-Gómez. Por otra parte tiene un largo listado de premios de composición y reconocimientos institucionales, es decir, una vida extensa y prodiga de un músico enorme.

Par ilustrar esta entrada, he elegido su composición Suite Helénica que el mismo os va a presentar. Por cierto, si vivís en Madrid, los días 28, 29 y 30 de éste mes actúa en la Sala Clamores.

Anuncios

6 comments

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s